Todo sobre tu bebé
Tu bebé ha alcanzado el doble de su tamaño y ya es posible distinguirlo en una ecografía. Parece una diminuta mancha, con un latido claramente reconocible. Su corazón late a unos 150 latidos por minuto (el doble que el tuyo); por todo su cuerpo ya circula sangre.
Las protuberancias de brazos y piernas son cada vez más visibles; sus manos y pies se parecen a unas pequeñas paletas y los dedos de manos y pies empiezan ya a delinearse. Los rasgos faciales de tu bebé también empiezan a mostrarse en esta semana. Los pliegues que hay a ambos lados de su cabeza se convertirán en oídos y ya hay aberturas que acabarán siendo la boca y los orificios de la nariz. Las retinas de sus ojos también se están desarrollando.
Los riñones y el hígado crecen con rapidez y el tubo neural se cierra para conectar el cerebro a la médula espinal. El cordón umbilical ya está totalmente formado y el embrión flota en una bolsa llena de líquido que le proporciona un sustento vital hasta que la placenta acabe sustituyéndola en sus funciones, alrededor de la semana 12 de embarazo.
Y sobre la mamá...
El lado menos agradable del embarazo son los desagradables síntomas del principio: las náuseas matutinas, necesidad de orinar cada dos por tres, el cansancio, pechos más sensibles y doloridos... ¡qué se le va a hacer, vienen con el lote! Sin embargo, algunas futuras mamás solo experimentan algunos de estos síntomas y otras (las más afortunadas) no sufren ninguno. En cualquier caso, recuerda que los síntomas suelen atenuarse y desaparecer para el segundo trimestre y que, por desagradables que te resulten, son un claro indicio de que estás embarazada.
Una alimentación saludable y equilibrada puede parecerte poco atractiva cuando tienes náuseas, pero es importante que te alimentes bien durante todo el embarazo. Comer poco, y muchas veces, y beber grandes cantidades de líquido son hábitos que pueden disminuir las náuseas, el cansancio y las digestiones pesadas.
Si estabas esperando a quedarte embarazada para dejar de contar calorías, te sorprenderá saber que tu cuerpo apenas necesita 300 calorías más al día durante este periodo... Vaya, que casi ni vas a notar el cambio. En realidad, eso de «comer por dos» no significa que tengas que doblar las porciones, sino que elijas la comida que más os conviene a ti y a tu bebé.