Todo sobre tu bebé
Cuando llegues al ecuador de tu embarazo, tu bebé tendrá el tamaño justo para sostenerlo en la mano. Pero a partir de ahora, su crecimiento empieza a ralentizarse para darle tiempo a los pulmones y a los sistemas digestivo e inmune para que maduren.
Ahora una sustancia blanca, de aspecto ceroso, denominada vérnix caseosa, protege la piel de tu bebé. Esta sustancia está hecha de sebo (la grasa de la piel) y de células cutáneas que se desprenden del cuerpo del bebé. Sin ella, la piel de tu bebé se arrugaría debido a su exposición constante al líquido amniótico.
Los sistemas muscular y nervioso ya están lo suficientemente desarrollados para que el bebé pueda comenzar a estirar sus extremidades. Si estás embarazada de una niña, ya tendrá seis millones de óvulos en los ovarios, su útero estará formado y empezará a desarrollar la vagina.
- Mide unos 16 cm desde la coronilla hasta la rabadilla
- Pesa alrededor de 280 g
Y sobre la mamá...
Otro de los hitos del embarazo: ya estás oficialmente a medio camino. Lo más emocionante es que probablemente te hagan una ecografía esta semana... es lo que llevas esperando desde hace tanto tiempo. Esta es tu oportunidad de ver fotos de tu bebé. Incluso puede que te digan si esperas un niño o una niña, aunque también puedes pedir que no te lo comuniquen, o ¡puede ocurrir que tu bebé no colabore y te deje con la incógnita!
A partir de ahora, irás ganando peso de forma constante. La mayoría de las mujeres engordan entre 6 y 14 kg, aunque tampoco es extraordinario ganar más kilos. A medida que tu útero presiona el abdomen, es posible que tu ombligo parezca aplastado o muy sobresaliente. Después del parto volverá a su estado anterior. Unos elevados niveles de estrógenos y progesterona circulan ya por tu cuerpo, que relaja e hincha la cérvix, preparándose para el parto.
Quizás a estas alturas te aparezca una línea oscura desde el ombligo al hueso púbico. Es la denominada «linea nigra», que desaparece después del parto. Nadie sabe exactamente a qué se debe su aparición, pero algunas teorías indican que puede servir para guiar al bebé a su primera fuente de alimento, al nacer.
De los expertos
Clases de preparación al parto
¿Estás pensando en apuntarte a unas clases de preparación al parto? Este es un buen momento para ver las posibilidades que hay en tu zona para asegurarte de que encuentras el centro más adecuado a lo que buscas.
Los cursos de preparación al parto pueden ser muy útiles para prepararos, a ti y a tu pareja, para la experiencia del parto. Estos cursos suelen estar impartidos por expertos que te darán una perspectiva nueva sobre el parto y te ayudarán a comprender mejor lo que va a ocurrir. Además, allí te darán consejos para relajarte durante el parto para que tu cuerpo pueda hacer su trabajo con menos hormonas del estrés.
En estos cursos te darán también consejos sobre cómo aliviar el dolor y los posibles métodos de intervención médica durante el parto. Es recomendable que conozcas todo esto de antemano, para que puedas tomar decisiones informadas cuando llegue el momento.
Muchas mujeres creen que las clases prenatales son una oportunidad fantástica para conocer a otras futuras mamás de su zona. Es una forma de hacer amigos para juntarse después del parto, cuando lleguen los bebés. Incluso es posible que te encuentres con alguna cara conocida mientras estás en el hospital. Y no hay que olvidarse de esos futuros papás, que podrán conocer a otros hombres en la misma situación.
La Seguridad Social y otros centros privados ofrecen clases de preparación al parto. Los cursos suelen consistir en varias sesiones (entre tres y seis, normalmente) y se imparten normalmente por las tardes, aunque probablemente también puedas encontrar algunos centros que imparten los cursos durante el fin de semana. Si quieres informarte sobre estos cursos, puedes consultar a tu matrona o médico de cabecera. Si has optado por un seguro privado, puedes consultar con tu aseguradora dónde se imparten los cursos y ver cuáles son los horarios más convenientes.
Nota: el contenido de esta sección es meramente informativo y no pretende tener un carácter médico ni sustituir los consejos de tu médico. Es recomendable que consultes regularmente a tu médico para que te administre los cuidados y te dé las recomendaciones necesarias. Si tienes alguna duda que te pueda preocupar, es importante que hables inmediatamente con tu médico.