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  • Semana 24 - Artículo de actualización sobre tu embarazo

Todo sobre tu bebé

Aquellos cosquilleos se convierten en pataditas y codazos bastante apreciables, a medida que va creciendo tu bebé. A veces puedes llegar a sentirte como su saco de arena particular. Es posible que hasta notes un ataque de hipo, cuando tu bebé practica la respiración.

¿Has notado que tu bebé da pataditas siempre que hay algún ruido más intenso en el exterior, como tiros en una película de acción? Las investigaciones sugieren que algunos bebés pueden llegar a reconocer la música que les han puesto sus padres cuando estaban en la tripa de mamá y hasta pueden diferenciar entre las voces de sus padres y reconocerlos al nacer.

Uno de los grandes hitos de esta semana es que tu bebé es ahora «legalmente viable». Esto significa que si naciera ahora, tendría posibilidades de sobrevivir, aunque con cuidados especiales. A partir de este momento, tu bebé seguirá acumulando grasa y sus pulmones madurarán para prepararse para el parto.

  • Mide unos 21 cm desde la coronilla hasta la rabadilla
  • Pesa cerca de 600 gramos

Y sobre la mamá...

Tu tripa ya es claramente visible; probablemente de aquí al término del embarazo ganarás entre 230 y 450 g por semana. Quizás en ocasiones te falte el aliento, porque tus hormonas irán relajando los músculos largos y el útero empezará a presionar el diafragma.

También es posible que te notes más despistada; te parecerá difícil concentrarte y se te olvidarán las cosas. No te sorprendas: son tus amigas las hormonas. El lado positivo es que puedes echarles la culpa de casi todo...

¿Te cuesta dormir? Es posible que ya en este periodo empieces a tener dificultades para dormir. El tamaño de tu tripa te complicará encontrar una posición confortable y ejercerá presión sobre tu vejiga, lo que te obligará a ir continuamente al baño. Además, es frecuente que las embarazadas tengan sueños muy vívidos e inquietantes sobre su bebé. Aparte de acomodar las almohadas de la mejor forma posible para aliviar la incomodidad (por ejemplo, puedes probar a acostarte de lado, con una almohada bajo la tripa y otra entre las rodillas), procura descansar siempre que puedas; no pasa nada si te echas una siestecita sentada al escritorio de vez en cuando.

De los expertos

Ahora que ya sientes las pataditas de tu bebé, sus movimientos y sus hipos dentro de ti, estarás más consciente que nunca de que es una persona real, viva, que pronto podrás tener en tus brazos.

Pero, ¿y si te preocupa que los movimientos del bebé no acaban de llegar? Bueno, probablemente no haya nada de qué preocuparse: si se trata de tu primer embarazo, posiblemente notes sus movimientos más tarde que una madre ya experimentada. También puede que te cueste notarlos si tienes un cierto sobrepeso o si, como ocurre en algunas ocasiones, tienes la placenta colocada hacia la parte delantera del útero. En ese caso, hasta que tu bebé no crezca un poco más será difícil apreciar ningún movimiento.

No es muy recomendable que compares tu situación con la de otras mujeres embarazadas. Recuerda que cada mujer, y cada embarazo, es diferente. Los bebés tienen distintos periodos de vigilia y actividad y de sueño. Con el paso del tiempo irás viendo cuáles son sus hábitos. Además, ten en cuenta que no puedes notar todos los movimientos que haga; para que te hagas una idea, piensa que unas 10 pataditas en 24 horas es bastante normal.

Si estás ocupada y pensando en otras cosas, probablemente te pierdas algunos de sus movimientos. Además, cuando tú te mueves en realidad lo acunas y es posible que lo duermas con tu actividad. Cuando te sientes, relájate y ponte las manos sobre la tripa. Esta es una de las mejores maneras de notar sus pataditas y movimientos. También puedes darte un golpecito suave, para ver cómo reacciona. El baño es otro de esos momentos en los que puedes notar cómo se mueve... mientras tú te relajas un rato.

Antes era habitual llevar un «registro» de las pataditas y contar cada patadita y movimiento que hace el bebé durante un periodo de tiempo determinado. Hoy en día, por el contrario, las matronas recomiendan a las futuras mamás que se fijen en lo que es «normal» para sus bebés y que se pongan en contacto con el médico o la matrona si notan una disminución con respecto a esa normalidad.

Con el paso de los días, las pataditas y movimientos del bebé se hacen más y más fuertes, y pronto serán tan intensos que no podrás ignorarlos. Generalmente, las pataditas ganan fuerza alrededor de la semana 28 y luego se hacen cada vez menos frecuentes. Ten en cuenta que cada vez tu bebé tienes menos espacio para moverse, así que entra en un estado de «hibernación».

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Nota: el contenido de esta sección es meramente informativo y no pretende tener un carácter médico ni sustituir los consejos de tu médico. Es recomendable que consultes regularmente a tu médico para que te administre los cuidados y te dé las recomendaciones necesarias. Si tienes alguna duda que te pueda preocupar, es importante que hables inmediatamente con tu médico.

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