Todo sobre tu bebé
El color de la piel de tu bebé se está normalizando y cada vez está menos arrugadito. El lanugo (un vello fino que cubría la piel de tu bebé) comienza también a desaparecer.
Los orificios de la nariz ya están abiertos y sus pulmones se siguen desarrollando, aunque por ahora siguen llenos de líquido amniótico. Salvo los pulmones, los órganos principales de tu bebé ya están en funcionamiento. El cerebro es más grande y los impulsos que le llegan viajan cada vez más rápido, lo que significa que puede aprender nuevas habilidades.
Todavía tiene espacio para moverse, por lo que tu bebé sigue siendo muy activo. También te darás cuenta de que sus movimientos son más lentos, pero también más controlados: tu bebé recoge brazos y piernas, acercándolos al pecho para buscar la postura más cómoda. Tu matrona o tocólogo quizás quieran comprobar en qué posición se encuentra en este momento.
- Mide unos 25cm desde la coronilla hasta la rabadilla
- Pesa alrededor de 1100 g
Y sobre la mamá
A partir de ara es posible que te digan que visites a tu médico o matrona con más frecuencia. Aparte de comprobar que tu bebé crece sano, tendrás la oportunidad de plantear todas las dudas que tengas sobre esas molestias asociadas al embarazo.
Tu tripa ya pesa bastante; probablemente tengas dolores lumbares, molestias al dormir, la necesidad de orinar con más frecuencia y hasta es posible que tengas dificultades para entrar y salir del baño o sentarte en un sofá muy mullido. A medida que los músculos y ligamentos se van estirando para sostener a tu útero creciente, quizás notes pinchazos en los costados. El útero ejerce presión sobre los nervios; esto puede afectar a la circulación de las piernas y provocar calambres. Y, finalmente, por si no tenías ya bastante, probablemente te notes más patosa y despistada: las hormonas otra vez.
De los expertos
Si ya te ha entrado lo que se denomina el «síndrome del nido», lo mejor es que te ocupes de preparar el cuarto para el bebé y de montar todos los muebles ahora que tienes los niveles de energía altos y todavía no estás demasiado pesada para moverte. Después de todo, es más que probable que cuando nazca tu bebé no tengas tiempo ni ganas de ocuparte de esto.
Cuando planifiques el cuarto, asegúrate de que la cuna esté lejos de las corrientes de aire y de que esté colocada de forma que puedas ver el interior cuando mires desde la puerta. También debe estar alejada de las ventanas, estanterías y cuadros, así como de la superficie donde vayas a colocar una lámpara y el interfono. Por último, es recomendable alejar la cuna del radiador y colocar cubrerradiadores en la habitación; pon también una cortina opaca y tapa todos los enchufes que no estén en uso, para evitar que algún dedito curioso acabe dentro.
Antes de que desenfundes el equipo de pintura profesional, aquí te damos unas cuantas pistas que tienes que tener en cuenta ahora que estás embarazada para que tu proyecto de pintura y bricolaje sea un éxito.
- Usa decapantes no tóxicos y acabados con bajo contenido en disolventes.
- Limita al máximo tu exposición a los vapores de las pinturas y productos químicos. Para ello, envuelve los rodillos y brochas en celofán cuando acabes la jornada. Esto te ahorra también el trabajo de limpiar las brochas hasta que hayas terminado el trabajo.
- Las casas viejas, donde las paredes tienen ya varias capas de pintura, probablemente escondan alguna capa con plomo que, cuando se le aplique decapante emitirá vapores tóxicos. Si lo vas a hacer todo tú sola, usa una mascarilla de alta calidad que filtre los contaminantes aéreos, aunque lo mejor es que contrates o se lo encargues a alguien.
- Ten cuidado cuando te subas a escaleras porque tu centro de gravedad y tu equilibrio estarán alterados por el peso de tu tripa.
- Mientras trabajas, mantén las ventanas abiertas o entreabiertas; mejora la circulación del aire dentro de la casa con algún ventilador.
- ¡Y no te pases! A veces, la energía no te dará más que para hacer de capataz: elegir las combinaciones de colores, dar órdenes y examinar los resultados.
Nota: el contenido de esta sección es meramente informativo y no pretende tener un carácter médico ni sustituir los consejos de tu médico. Es recomendable que consultes regularmente a tu médico para que te administre los cuidados y te dé las recomendaciones necesarias. Si tienes alguna duda que te pueda preocupar, es importante que hables inmediatamente con tu médico.