Artículos

Un papá de Huggies® Club nos cuenta su visión del embarazo y el nacimiento

Un papá del club Huggies® nos cuenta su visión del embarazo y el nacimiento

Ya lo ha vivido y ha sobrevivido (por poco) para contarlo.

Enhorabuena, vas a ser padre. Es difícil creer que pronto vayas a pasar de eterno adolescente a adulto maduro, como hizo tu padre hace muchos años. Pero ahora que estás en el club, vas a descubrir que el panorama ha cambiado mucho desde entonces.
Hoy, el padre moderno participa en todos los aspectos del embarazo, el nacimiento y los cuidados del bebé. Afortunadamente, a nadie parece importarle lo poco útil que puedes llegar a ser en todas esas etapas... En realidad, se parece mucho a esos días en que no hay nada que hacer en la oficina: con que estés allí y tengas pinta de estar haciendo algo ya vale.

Conversaciones tensas

Dicho esto, es verdad que puedes ir a las clases de preparación al parto para aprender alguna cosilla. Pero advertencia: no vayas salvo que estés seguro de que va a haber más hombres. En el curso al que fui yo, era el único hombre y me tocó tumbarme en una colchoneta a hacer ejercicios vaginales... Como comprenderéis, me marché en el descanso. Ahora ya hay algunos centros donde se encuentran cursos, o al menos una clase, dedicada solo a los padres. Eso sí que es recomendable. Generalmente, te ponen una película sobre cuánto lloran los bebés cuando salen del hospital para irse a casa y luego te enseñan cómo son los paritorios, te muestran unos estribos y otro instrumental. La verdad es que sales algo asustado, pero por lo menos también te das cuenta de que otros padres están igual que tú y ya sabes, mal de muchos...

El asistente

Ahora ya no te dejan elegir si quieres asistir al parto. Yo he tenido que asistir a tres. Las enfermeras y matronas suelen darte alguna tarea para mantenerte ocupado: limpiar el sudor de la frente de tu mujer, mirar el monitor, traerle un vaso de agua... Todo para que no se note que en realidad no hay nada que hacer. Puedes probar a practicar algunos ejercicios de respiración con tu mujer, pero lo fundamental es que te dejes vapulear por ella porque estará muy nerviosa y tendrá que desahogarse con alguien.
Para las mujeres, el parto suele consistir en periodos de espera, interrumpidos por ráfagas de intenso dolor. Para los hombres, el parto suele consistir en periodos en los que ella no deja de insultarte, hasta que deja de hacerlo para empezar a gritarte. Si tu pareja está hasta arriba de calmantes, es probable que te toque sufrir un laaargo monólogo sobre tu incompetencia. Pero no te lo tomes como algo personal. Algunos hombres se desmayan en el parto, pero merece la pena no hacerlo (si puedes contenerte). Si te notas al borde del desmayo, lo mejor que puedes hacer es salir de la sala, porque si no no harás más que estorbar.

Orgulloso, pero agotado

Cuando todo ha terminado te espera la deliciosa comida/cena/desayuno de la cafetería del hospital (no invita a las celebraciones); también es probable que te toque hacer muchas llamadas. Lo más importante es intentar descansar las primeras horas, porque en breve se acabó lo que se daba.

Tras unas cuantas semanas dedicadas a crear un vínculo (entre la madre y el bebé, y entre tú y todo tipo de culebrones de la tele), quizás te sientas algo deprimido. Pero ni te molestes en comentarlo, porque nadie te hará ni caso. Es probable que tu pareja te parezca increíblemente competente, dispuesta y llena de energía antes de que le dé la subida de la leche. Aunque no te lo creas, esto resulta muy irritante. Pero ¡cuidado! no le digas nada a ella (sobre todo lo de la irritación). A ti te toca sufrir en silencio que te dejen al margen, dejarte fustigar a la primera de cambio y sentirte ligeramente aprensivo y preocupado por las finanzas. Pero de algún modo indescriptible, también sentirás un orgullo, un enamoramiento y una capacidad de concentración que no habías conocido hasta ahora.

Artículos relacionados

No hay ningun articulo relacionado por el momento. Por favor, vuelva a consultar mas adelante.

Registrarse  en el  Huggies Club