La aparición de los primeros dientes puede ser muy dura para tu bebé. También es duro para los papás y mamás, porque vuestro pequeñín no puede deciros cuánto le duele. Aquí os damos algunas sugerencias para capear el temporal.
Tu bebé acaba de empezar a dormir un poco más por las noches, al fin. Pues es ¡justo cuando le empezarán a salir los dientes! Algunos bebés empiezan a notar las molestias a los tres meses, aunque lo más frecuente es que no ocurra hasta los cinco o los seis meses de edad.
Los dientes salen en el siguiente orden:
Los primeros dientes en aparecer son los dos incisivos centrales inferiores (los delanteros) seguidos de los incisivos centrales superiores. Después llega el turno de los incisivos laterales. Para algunos bebés, la aparición de estos primeros dientes resulta especialmente molesta.
Los primeros molares aparecerán algo después del primer cumpleaños de tu peque y suelen ser los más dolorosos. Los cuatro colmillos salen después, seguidos por los molares posteriores.
A los dos años o dos años y medio, a tu bebé ya le habrán salido todos los dientes. No obstante, no todos los bebés son iguales y algunos empiezan con la dentición antes (en algunos casos incluso nacen con uno o dos dientes) mientras que a otros no les empiezan a salir hasta el primer año. Sobre todo, no te preocupes por la dentición, cuando comience no afectará a su salud general en absoluto.
En torno a los 6 años de edad, tu hijo o hija empezará a perder los dientes de leche, para abrir camino a los dientes definitivos.
Algunos síntomas
Cuando los dientes de tu bebé estén a punto de salir, tendrá las mejillas enrojecidas, sentirá dolor en las encías, que pueden estar inflamadas incluso; también babeará y (¡ay!) se sentirá más inquieto y se despertará a menudo por la noche. Aparte de eso, puede que esté irritable o que no quiera comer. Sin embargo, ten en cuenta que los síntomas no son iguales para todos los bebés.
El hecho de que haga caquita con más o menos frecuencia, una orina más concentrada y fiebre no son síntomas relacionados con la dentición. Si tu bebé presenta estos u otros síntomas preocupantes, habla con tu pediatra.
Cómo ayudar a tu bebé a superarlo
- Hay que evitar que se le irrite la piel, limpiando la saliva de la cara con algodón hidrófilo empapado en agua tibia.
- Los baberos evitarán que se le moje la ropa.
- Los mordedores, las piezas de fruta o las zanahorias frías le aliviarán el dolor de las encías.
- Para mitigar el dolor, puede ser bueno el paracetamol líquido para niños y masajearle las encías con suavidad con un gel gingival (de venta en farmacias).
- ¡Ah! Unos cuantos mimitos nunca están de más.
Si aun así tu bebé no mejora, habla con tu pediatra o con la enfermera.
Así se cepillaba, así, así...
En cuanto empiecen a salir los dientes podrás comprarle su primer cepillo de dientes. Acostúmbralo/a a este hábito, cepillándole los dientes al menos una vez al día. Puedes hacerlo así:
- Para empezar, aplica una pequeña cantidad de pasta de dientes infantil en un cepillo de dientes blando para bebés y masajea con él sus encías y dientes. Si te resulta más fácil, puedes intentarlo primero con un dedo envuelto en una gasa limpia.
- Quizás tu bebé prefiera sentarse en tu regazo y apoyar la cabeza en ti mientras le lavas los dientes.
- Muéstrale cómo te lavas los dientes tú; cuando te vea, seguro que se anima a probar.
- Cuando creas que ha llegado el momento, enséñale a enjuagarse y escupir.
- En cuanto muestre interés por lavarse los dientes, déjalo/a intentarlo. Es importante que lo/la ayudes con el cepillado, porque pasarán varios años antes de que sepa hacerlo solo/a con eficacia.