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A cada edad, su pañal

A estas alturas seguramente tú y tu pareja cambiáis los pañales con los ojos cerrados. Pero no te confíes; a lo mejor cambiáis menos pañales al día, pero quizás tardéis más...

Mira el pajarito...

A medida que tu explorador/a se vaya moviendo cada vez mejor, seguramente te costará más que se quede pacientemente tumbado/a en los cambios de pañal. Por eso, lo mejor es usar distracciones:

  • Tener a mano una cajita con juguetes y objetos interesantes y seguros para que tu bebé los coja y observe mientras le cambias suele ser infalible.
  • Las canciones, las cosquillas, en fin, todo aquello que mantenga al peque entretenido te servirá para que no intente irse rodando o gateando mientras tú haces malabarismos con el pañal.

El tamaño importa

Tu bebé crece muy deprisa, así que es importante que te asegures de que lleva la talla adecuada de pañal. Para empezar, te darás cuenta a primera vista de que no es la talla adecuada porque le quedará demasiado apretado o demasiado suelto en la cintura y alrededor de las piernas; pero además, pronto notarás que si el tamaño no es correcto, habrá fugas.

Las necesidades de tu bebé cambian a medida que crece. Por eso, Huggies ofrece distintos pañales para cada fase del desarrollo, lo que asegura que tu bebé estará protegido y cómodo a cada paso. He aquí una guía rápida de las tallas de Huggies:

Newborn (de 0 a 3 meses)

1     2 a 5 kg

2     3 a 6 kg

Natural Fit

3     4 a 10 kg

4     9 a 15 kg

5     13 a 18 kg

Super-Seco

3     4 a 10 kg

4     9 a 15 kg

5     13 a 18 kg

6     17 a 28 kg

Noches del tirón

Si estáis entre los afortunados cuyo bebé disfruta de un sueño plácido y continuado a lo largo de la noche, os parecerá una pena despertarlo para cambiarle el pañal; por eso os recomendamos los pañales superabsorbentes Huggies, perfectos para la noche. Es importante asegurarse de que sea de su talla, porque si no lo es habrá fugas. Y sobre todo, es fundamental limpiarle bien el culito por la mañana.

Alimento para el espíritu

Los cambios en su dieta pueden ocasionar cambios en lo que nos encontraremos en un pañal. Cuando tu bebé empiece a comer sólidos, veréis cambios... en el otro extremo del tracto alimentario. De hecho, los hábitos intestinales de tu bebé te darán las claves de cómo se está adaptando a su dieta.

Al principio, algunos bebés padecen estreñimiento o se sienten molestos al comer determinados alimentos. Por el contrario, comer demasiada fruta o beber zumos de frutas puede provocar que las deposiciones sean demasiado líquidas. Algunos cambios pueden resultar alarmantes, pero no hay que preocuparse:

  • La remolacha puede hacer que las deposiciones sean rojas.
  • En ocasiones, es posible encontrar guisantes o trozos de verduras fibrosas (como la zanahoria) sin digerir en el pañal.
  • En ocasiones, es posible encontrar guisantes o trozos de verduras fibrosas (como la zanahoria) sin digerir en el pañal.

 

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