He aquí algunos datos que debes saber sobre los pañales de tu recién nacido:
Las primeras deposiciones serán pegajosas, de un color verde oscuro o negro. Es lo que se conoce como «meconio».
En los siguientes días, el color se irá volviendo progresivamente más claro. Los bebés alimentados con leche materna presentan deposiciones blandas y de color amarillo fuerte. Los bebés que toman leche artificial, sin embargo, realizan deposiciones más consistentes, de tonalidad ocre.
En ocasiones, el color puede ser verde pero no debes preocuparte, esto se produce cuando las deposiciones pasan por el intestino más rápido que de costumbre.
Es muy corriente que los bebés que acaban de empezar a tomar pecho ensucien el pañal varias veces al día. Las cantidades pueden ser muy variables. Unas semanas después el patrón cambia y pueden pasar varios días sin que haga ningúna deposición, aunque cada bebé es un mundo y algunos dejan huella en todos los pañales. Mientras tu bebé esté sano y crezca con normalidad, la frecuencia con que ensucie los pañales no tiene importancia.
Normalmente, cuando los bebés son muy pequeños la orina es sumamente clara. Tu bebé puede orinar muchas veces al día y a menudo lo hará en pleno cambio de pañal, de modo que ten cuidado si tienes un niño ¡porque mojan!
La hora del cambio
Es muy conveniente dejar todo lo que necesitas para cambiar a tu bebé (como las toallitas y pañales Huggies®, cremas, pañaleras, etc.) en un mismo sitio, ya sea en una bolsa o un recipiente. Procura disponer de otros dos sets completos; uno para tenerlo en la planta baja, junto con otro cambiador, si vives en un chalet (así evitarás subir y bajar las escaleras constantemente) y otro para el bolso con cambiador que lleves al salir con tu bebé de paseo.
Los pañales desechables deben ajustarse cómodamente a las piernecitas de tu bebé y ser flexibles por la parte de la cintura. Esto significa que debes poder introducir el dedo sin problemas entre su barriguita y el pañal. Los pañales Huggies® Newborn son ideales desde los 0 a los 3 meses. A partir de entonces, recomendamos los pañales Huggies® Natural Fit, ideales para el crecimiento de tu bebé.
A la faena
- Asegúrate de que tienes a mano cuanto necesitas y después tumba a tu bebé en el cambiador.
- No olvides limpiar el culito de tu bebé cada vez que lo cambies, incluso cuando no se haya hecho caquita. Ten en cuenta que el pipí es ácido y puede irritar la piel de tu pequeñín, provocando una irritación.
- If it’s a messy job, wipe off (from front to back) as much poo as you can using the front of the dirty nappy.
- 4. Límpialo a fondo con las toallitas Huggies® o algodón hidrófilo mojado en agua templada. En el caso de las niñas, es importante limpiar de delante a atrás para evitar que los gérmenes se extiendan. Cuidado con los niños porque tienden a hacer pis hacia arriba cuando se les quita el pañal.
- Enrolla el pañal con las toallitas sucias en el interior, vuelve a pegar los cierres y tíralo todo.
- Durante la dentición o el destete es posible que tu bebé tenga la zona del pañal irritada. Para tratar este problema es conveniente aplicarle una crema protectora recomendada.
- Antes de ponerle el pañal limpio a tu bebé asegúrate de que tienes las manos limpias de crema y si se pone nervioso, dale algo que pueda sostener con las manitas para jugar. También puedes hablarle o cantarle mientras le cambias el pañal.
- Abre el pañal limpio y sujeta con cuidado a tu bebé por los tobillos para deslizar el pañal por debajo de su culito hasta que la parte de arriba le quede a la altura de la cintura.
- Bring Ahora pasa la parte delantera del pañal entre las piernecitas. En el caso de los niños, es preciso que queden bien protegidos por el pañal (colócale el pene hacia abajo) para evitar escapes y contener bien el pipí.
- Tira de los laterales posteriores del pañal hacia delante y para que queden por encima de la parte delantera, despega las tiras adhesivas y pégalas a la parte delantera del pañal. Asegúrate de que tu peque esté cómodo/a. Para comprobarlo, debes poder meter el dedo entre el pañal y el cuerpo de tu bebé sin dificultad.
CONSEJO: Si a tu bebé no le gusta que lo cambien (cosa muy común, por otro lado), puedes hablarle o cantarle. Cuelga un móvil llamativo encima del cambiador para que se distraiga o, cuando sea algo mayor, dale un juguete con el que pueda jugar.